España no es Suecia

ESPAÑA NO ES SUECIA: SOBRE LOS PERMISOS DE MATERNIDAD Y PATERNIDAD I.

Berenice propone incrementar de 16 a 18 semanas el permiso de maternidad en los casos de cesión voluntaria a los padres, de al menos, 6 semanas del permiso. 

A nadie se le escapa la conexión clara que existe ente igualdad y conciliación, por ello la importancia que tiene el tema del tratamiento de los permisos de maternidad y paternidad en el día de hoy para las familias, tras la incorporación de la mujer al trabajo retribuido.

Hay que saber que en España, la baja por maternidad consta de 16 semanas (ampliable en 2 más en los casos de partos múltiples) que se deben disfrutar ininterrumpidamente. De este tiempo la ley permite quela madre ceda de forma voluntaria hasta un máximo de diez semanas de permiso al padre, siempre y cuando las seis primeras semanas posteriores al parto las disfrute la madre. La ley también permite la opción de usar este permiso a tiempo parcial (excepto las seis primeras semanas), decidiendo la trabajadora las horas diarias que desea trabajar hasta agotar el permiso, pero esta opción tiene que pasar por una negociación y  de un acuerdo con el empresario.

Por desgracia, la realidad y la cultura empresarial y laboral española nos demuestra que las dos últimas opciones, es decir, la cesión del disfrute del permiso de maternidad al padre, y la de solicitar el permiso a tiempo parcial  por la madre, tienen muy escasa o nula incidencia, siendo simbólico el número de hombres que solicitan este permiso y menos aún las madres que optan por pedir el permiso a tiempo parcial, a pesar de que la ley lo pone al alcance de todos y todas.

 

Close up view of a expecting happy couple against a white wall..
Close up view of a expecting happy couple against a white wall..

 

Son las madres las que eligen mayoritariamente agotar ellas de forma exclusiva y continuada, la suspensión del contrato por nacimiento, acogimiento o adopción, y luego, si se puede, acumular las vacaciones a continuación del permiso, y luego solicitan también los días de lactancia, de forma acumulada si es posible, para prolongar al máximo el tiempo  propiciando que así los bebes tengan mayor edad cuando deban delegar su cuidado tras su reincorporación laboral.

Como derecho reconocido en nuestra legislación para favorecer la conciliación laboral y familiar, nadie puede oponerse a su ejercpermisos2icio, ganándose en los Tribunales cualquier asunto que merme o deniegue dichas garantías, pero a nivel empresarial estas prácticas de las madres se entienden en muchos casos como abusos. Y no es por justificarlo, pero hay que ser conscientes de que el tejido empresarial español lo conforman en casi el 80% las Pymes, y es por ello  que sus estructuras soportan peor estos periodos tan prolongados de ausencia de las trabajadoras, lo que se traduce en la práctica en prejuicios y miedos por las repercusiones económicas, y que luego limita la contratación de mujeres en edad fértil, y/o conllevan a negociar en muchas ocasiones la salida de las madres de las empresas. Asumamos que, y por desgracia, la buena fe que debe presidir en las relaciones laborales  y la confianza entre el empresario y la trabajadora se ven mermadas con estos permisos tan prolongados.

Para mitigar esta situación, son muchos y muchas los que clamamos por exigir una Ley que obligue  la cesión de los permisos de maternidad a los padres de forma que se compartan los tiempos de suspensión de los contratos de trabajo entre los progenitores y así favorecer la igualdad de oportunidades de las mujeres y la corresponsabilidad.  Pero de momento, aún no se han materializado propuestas legislativas, entre otras cosas, porque, y no nos vamos a engañar, a muchas mujeres les cuesta aún asumir y aceptar (porque nos han educado para cuidar de nuestros hijos) que sus parejas se encarguen de los hijos e hijas cuando estos aún son bebés, y se ven abocadas a renunciar a sus aspiraciones laborales y profesionales esperando un reconocimiento social de su esfuerzo, que luego no se hace y que les perjudica claramente.

Esa temporal renuncia laboral por el cuidado de hijos, se traslada después a las solicitudes de lactancia, a la solicitud de reducciones de jornadas, excedencias y a la aceptación de trabajos a tiempo parcial por las mujeres, lo que para muchas supone el fin de sus carreras profesionales o, en el mejor de los casos, un retroceso en su posición laboral.

Pero estamos acostumbrados al victimismo, y en lugar de indagar en nuevas posibilidades sobre conciliación, miramos siempre a los países europeos más avanzados en esta materia como Suecia, Dinamarca o Reino Unido, porque sabemos que cuentan con permisos de maternidad de duración superior, destacando entre todos Suecia donde el permiso puede llegar a las 75 semanas. En esta comparación, lo que no se tiene en cuenta es que la tasa de desempleo en estos países es  tan baja, que el sistema de cotizaciones sociales y los impuestos están diseñados para facilitar estas medidas, y otras como una red de guarderías bien atendidas y cercanas, ayudas económicas por nacimientos de hijo/a, etc.. , algo que en España no ocurre, pues los recursos se destinan en mayor parte a proteger sobre todo  a los desempleados y a pagar las pensiones, y por tanto, siendo esta la prioridad, se desatiende los temas de conciliación laboral, perpetuando en España la desigualdad entre mujeres y hombres, en lugar de combatirla. A continuación un gráfico sobre permisos en Europa.

 

 

 

permisos-paternidad

Pero por ello no nos vamos a desanimar, y desde Berenice proponemos, dentro de nuestro proyecto La Odisea de la Igualdad, una nueva posibilidad no explorada sobre los permisos de maternidad por nacimiento de hijos/as, y que, a nuestro juicio, contribuiría sin duda a aumentar el número de hombres solicitantes, permitiendo así a las mujeres incorporarse antes a su puesto de trabajo. La medida consistiría enconceder 2 semanas más, es decir incrementar de 16 a 18 semanas el permiso de maternidad, para los padres que se les ceda  el permiso de maternidad, siempre que disfruten del mismo un mínimo de 6 semanas.  Esta medida favorecería a muchísimas familias, que dispondrían de 2 semanas más para atender a sus hijos/as; sería de carácter voluntaria, por lo que el efecto permisivo no crearía reticencias entre los varones y las empresas; y es educativa, pues permite modificar la asignación de los roles de cuidado atribuidos tradicionalmente a la mujer.

Queremos trasladar esta propuesta a todos los partidos  políticos,  a las entidades y ciudadanía para lograr apoyos y seguir profundizando en los permisos de maternidad., pero estamos convencidas de que la misma puede ayudar a mejorar la corresponsabilidad en las familias de una forma tangible y poco onerosa. Nos ayudáis con la propuesta!!!

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